martes, 3 de marzo de 2026


 El pasado 1 de marzo, programamos la primera actividad senderista de este año 2026. Salimos a las diez de la mañana desde la Esquina de los Herreros en nuestros coches.

El recorrido es impresionante, se realiza entre los pantanos Guadalteba y Guadalhorce, pasamos una zona de pinares, trincheras de la guerra civil. Las vistas desde el Cerro Rebolo y el paso por los distintosTafonis, hacen que sea una ruta con un bonito interés, desde el Cerro Rebolo, se pueden ver los Picos La Capilla, Huma y su espectacular Tajo del Estudiante. Nosotros tuvimos la suerte de coger el campo en pleno apogeo de floracion tras las ultimas lluvias.





Taffoni (o tafoni, palabra invariable), designa en geomorfología una forma en cavidad o hueco redondeado, de un tamaño desde varios decímetros a varios metros, tallada por la erosión en rocas cristalinas o arenisca, en climas secos o en algunas costas​ Los tafoni se pueden encontrar en todas las áreas del mundo, pero son más comunes en las zonas marítimas, en las zonas áridas y en los desiertos.




Hay muchas explicaciones sobre el origen de los tafoni: erosión eólica (corrasión), erosión debido a las sales, diferencias en la cohesión interna y en la permeabilidad de la rocas, duración del período seco entre varios períodos húmedos, etc.



Este accidente se confunde a veces con los nidos de abeja, diferenciándose tanto en escala como en las condiciones de desarrollo: los taffoni tienen un volumen de unos pocos centímetros cúbicos hasta varios metros cúbicos, mientras que el panal de abeja es un conjunto de agujeros de orden centimétrico; y los taffoni parecen ser favorecidos por la presencia de humedad y sales, mientras que los nidos de abeja requieren una cierta predisposición estructural: la presencia de microfisuras en la roca, la distribución de minerales frágiles en grupos sobre los que forman los agujeros. A medida que crecen, los taffoni crean un microclima húmedo que favorece su crecimiento. Los nidos de abeja se convierten en nichos favorables para la instalación de micro-organismos (líquenes), que, a su vez, agravan la meteorización.





La ruta en lineas generales fue plácida, salvo el extravío de un pequeño grupo que quedó descolgado de la cabeza y algún que otro resbalón que no tuvo mayores consecuencias. Como el día era propicio para caminar y había ganas de seguir disfrutando de  estos paisajes, al terminar la ruta de los tafonis, propuse alargarla un poco más. Aunque el grupo se redujo porque cinco personas se marcharon por causas personales.
Ya de carretera abajo junto a los restos de trincheras de la guerra civil, di unas breves pinceladas de aquellos acontecimientos históricos, con el deseo de que nunca más se vuelvan a repartir.

Este es un sendero con una fuerte pendiente que va en dirección a la orilla del pantano del Guadalhorce, aunque nosotros nos quedamos en el complejo del complejo del Cortijo del Chopo, un proyecto inacabado que no se culminó y un dinero malgastado.

El Alcalde de Campillos, Jesús Galeote, y la UTE Mc Caldwell – Inversiones Valido, S.L. han firmado este mediodía el contrato de concesión administrativa para la ocupación, uso y aprovechamiento del Cortijo El Chopo para el ejercicio de actividades recreativas, ocio y entretenimiento. Dicha concesión tiene una vigencia de 25 años y la empresa se compromete a abonar a las arcas municipales un canon de 3.600 euros anuales.

La finca denominada Cortijo El Chopo está ubicada en la zona sur del término municipal de Campillos, junto al pantano del Guadalhorce, y tiene una zona de actuación aproximada de unos 30.000 metros cuadrados. La propuesta técnica planteada por la empresa concesionaria recoge la creación de un área recreativa al aire libre que incluiría un parque acuático flotante, un gimnasio al aire libre, zona de juegos infantiles, rutas de senderismo, mountain-bike y a caballo, además de otras actividades acuáticas (kayaks, hidropedales...) y una pista de Cable Ski para la práctica del esquí acuático. También pretende crear un campamento turístico dotado con 12 bungalows y numerosas parcelas acondicionadas para la instalación de tiendas de campañas y para caravanas y autocaravanas.

Ignoramos los motivos por lo que este ambicioso proyecto naufragó.



Este graffiti no pude ser más gráfico con lo que debió de ocurrir.


Tras algunas fotos y con el tiempo pisándonos los talones volvimos para arriba y pasando por las ruinas de el cortijo del chopo. Conocido por sus últimos moradores como el Rancho.


Vuelta a casa, cansados pero llenos de energía para la próxima cita. En esta actividad participaron 15 personas, y como digo siempre, los que no han venido se lo han perdido.



Fotos: Mariángeles Vera Rivero

Crónica: Juan Duarte Berrocal.