Paseo por los Mosaicos ardaleños
-Panorámicas del conjunto del pueblo en distintos estilos artísticos (realismo, costumbrista e, incluso, una aproximación al cubismo).
Paseo Nocturno (la crónica)
El pasado viernes volvimos a vivir una de esas noches que ya se han convertido en una tradición del verano junto a HARCA. Como cada año, la esperada ruta nocturna reunió a un buen grupo de personas con ganas de caminar, compartir y disfrutar de nuestro entorno cuando cae el sol.
La salida tuvo lugar a las 21:30 horas desde el punto de siempre, la Esquina de los Herreros. La noche era calurosa, de esas típicas noches de agosto en las que el aire apenas se mueve.
Antes de llegar a nuestro destino realizamos una breve ruta cruzando el río y la presa. El paseo, aunque corto, fue muy agradable. Nos acompañó el concierto natural de las ranas y las chicharras, que pusieron banda sonora a una caminata tranquila.
El destino de este año era la huerta de Antoñuelo. Allí disfrutamos de un rato de convivencia estupendo, compartiendo mesa, risas y el placer de estar juntos una vez más. Y como no podía faltar el toque especial de la huerta, Antoñuelo y Mari Ángeles nos sorprendieron con unas deliciosas ciruelas recién cogidas de sus árboles, un postre sencillo y perfecto para una noche de verano.
Después, la Asociación repartió helados para todos, un detalle que se agradeció especialmente con el calor que hacía. Además, pensando en las integrantes celíacas, Paqui, una mujer de enorme generosidad, preparó un flan casero que fue todo un éxito.
La velada continuó con el divertido juego de las canciones, en el que las risas estuvieron aseguradas. Entre recuerdos, música y buen humor, el tiempo pasó volando.
Gracias a HARCA por seguir manteniendo viva esta cita veraniega y gracias a todas las personas que colaboraron para que la noche fuera tan especial. Ya estamos esperando la siguiente con muchas ganas.
Crónica: Angela Becerra
Fotos: Mariangeles Vera
Como ya es tradición de todos los años ,con Harca,nos reunimos en la esquina de los Herreros para comenzar una nueva aventura. A las 7:15 de la mañana pusimos rumbo al Charco de la Olla, con muchas ganas de disfrutar de un día de naturaleza y buena compañía.
Al llegar, buscamos un buen asiento para hacer parada y tomar el desayuno, imprescindible para afrontar el resto de la mañana con energías.
Después llegó el momento más esperado y el motivo de esta ruta : varios integrantes no pensaron ni un segundo en darse un refrescante baño en las limpias y frescas aguas del Charco de la Olla, mientras tanto el resto disfrutábamos de la naturaleza, la paz y tranquilad de la mañana y, por supuesto, alguna que otra foto nos hecho María Ángeles que es la reina de captar los recuerdos.
Antes de dar por finalizada esta salida hicimos una parada para contemplar el antiguo acueducto, una construcción que, lamentablemente se ve que tiene un avanzado estado de deterioro y que si no se toman medidas para su conservación, probablemente termine derrumbándose con el paso del tiempo.
Tras cumplir el objetivo de esta excursión tradicional, emprendimos el camino de vuelta al pueblo , poniendo punto final a otra magnífica salida en la que, además del ejercicio, compartimos risas, algunas contracorrientes con los compañeros pero sobre todo buenos momentos y el disfrute de la naturaleza en buena compañía.
Fotos: Mariángeles Vera
Crónica: María Mena
RUTA POR EL ALMORCHÓN
Comenzamos una nueva jornada de senderismo en nuestro habitual punto de reunión, la esquina de los Herreros. A las 7.45 salimos en dirección el Pantano, dejando nuestros coches en las inmediaciones del restaurante “El Mirador”, no sin antes haber disfrutado de las maravillosas vistas del pantano Conde de Guadalhorce en su máximo esplendor.
Iniciamos la marcha bien pertrechados con palos y mochilas hacia el pequeño túnel que lleva hasta el Caminito del Rey. Una vez superadas algunas reticencias particulares debido a la longitud y oscuridad de dicho lugar, tomamos nuestra ruta hacia el entorno del pico del Convento, llamado así porque en la cima se observan algunas grutas donde vivían ermitaños.
Tras un camino zigzagueante de dificultad intermedia llegamos al mirador que da vista al caminito del Rey y al llano de los naranjos. Allí nos deleitamos con una impresionante panorámica, mientras dábamos buena cuenta de un desayuno bien merecido tras la pedregosa subida.
Iniciamos la vuelta, tras las fotos de rigor, por el mismo camino de subida, disfrutando de una mañana de temperatura suave y agradable, y una vegetación frondosa y exuberante tras las lluvias de esta primavera.
Dado que habíamos completado el recorrido y, disponiendo aún de tiempo suficiente, nos dirigimos, haciendo escala en el sillón del Rey, hasta la zona inferior de desembalse del pantano Guadalteba, justo en la antigua ruta de transporte de materiales desde el Coscojal para la construcción de la presa.
Disfrutamos un rato a la sombra, foto reglamentaria y regreso a la nave de Antonio y Mª Ángeles, donde degustamos una riquísima paella y otras delicias caseras. Finalizamos esta jornada con un buen rato de sobremesa, acompañados por una suave lluvia primaveral y un refrescante aroma a tierra mojada.