miércoles, 22 de abril de 2026

Viaje Cultural Puerto de Santa María- Cadiz

                                   Viaje Cultural Puerto de Santa María- Cádiz


El pasado fin de semana del 17 al 19 de abril Harca organizó un viaje cultural en la que visitamos y disfrutamos el Puerto de Santa María y Cádiz. Entre socios y algunas personas que nos acompañaron, fuimos 48 los que realizamos este bonito periplo. Que se inició a la cuatro y media de la tarde del viernes cuando el autobús salió de Ardales.

La primera foto grupal fue en el paseo marítimo del Puerto de Santa María con la playa al fondo a la caída de la tarde y una vez que nos habíamos alojados en los apartamentos del Hotel Dunas Puerto.



A la mañana siguiente y tras haber desayunado en el bufete del hotel partimos para Cádiz, donde nos esperaba el guía que nos iba a enseñar parte de los rincones más destacados de la capital. La belleza de los lugares se ve acrecentada cuando se encuentran a personas que no solo cuentan historias o anécdotas de forma más o menos amenas, sino que la viven y nos la hacen vivir, y en este caso se cumplió con creces.

Como retener toda la información que recibimos es una ardua tarea que raya lo imposible, tiro de la Wikipedia para hacer un resumen de lo que fue y es la bella Tacita de Plata.

En torno al siglo ix a. C., se produjo un proceso colonizador con la creación de colonias fenicias y factorías en territorio tartesio, como Gadir (Cádiz), la Ciudad del Castillo de Doña Blanca, en El Puerto de Santa María, el yacimiento del Cerro del Castillo en Chiclana de la Frontera y Medina Sidonia, cuyo nombre hace referencia a sus fundadores procedentes de Sidón. El Templo de Hércules Gaditano se convierte desde entonces en un importante lugar de culto. De la presencia griega queda testimonio en el Puerto de Menesteo.

Durante el Imperio romano el territorio de la actual provincia era una parte de la circunscripción administrativa conocida como Conventus Gaditanus, inscrita en la provincia romana de la Hispania Ulterior y posteriormente en la provincial senatorial de la Bética, a partir de la época augusta. La Vía Augusta, una de las principales del Imperio, conectaba Gades con Roma. Entre los lugares y las poblaciones más importantes en época romana se encontraban Baelo ClaudiaCarteiaIulia TraductaAsido CaesarinaLuciferi FanumLucus OleastrumAsta RegiaEburaPortus GaditanusIptuciCarissa Aurelia... La actividad económica se centraba en la producción y exportación de vino, aceite, trigo y garum.


En el 711, se produjo la batalla del Guadalete y la conquista musulmana de la península ibérica. Durante el Califato de Córdoba en el territorio existían las coras de Sidonia y de al-Yazirat (Medina Sidonia y Algeciras respectivamente).

Murallas y Alcázar de Jerez

Con la reconquista cristiana de las tierras del valle del Guadalquivir en tiempos de Fernando III, el área gaditana quedó bajo un régimen de protectorado, permaneciendo en la zona la población mudéjar. Sin embargo tras la revuelta de 1264, se produjo la reconquista definitiva del área gaditana por parte de Alfonso X el Sabio y la expulsión de la mayor parte de la población musulmana.

Guzmán el Bueno defensa de Tarifa

Tras la reconquista y la decisiva batalla del Salado se produjo un proceso de repoblación y feudalización del territorio, siendo la casa de Medina Sidonia el linaje con más señoríos jurisdiccionales en el territorio de la actual provincia, junto con la casa de Alcalá de los Gazules, la casa de Arcos y la casa de Medinaceli.



A principios del siglo xvii Andalucía sufría la creciente decadencia española, que le condujo a una aguda crisis y estancamiento económico. En el periodo entre 1640 y 1655 los abusos fiscales del conde-duque de Olivares llevaron en 1641 al duque de Medina Sidonia y al marqués de Ayamonte a organizar una Conspiración independentista en Andalucía, con SanlúcarJerez y Huelva como tres de sus apoyos clave.

En 1717 se trasladó la Casa de Contratación de Indias desde Sevilla a Cádiz, lo que revitalizó el papel comercial de dicha y de otras localidades de su entorno, como Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María, donde las casas de cargadores a Indias son un claro testimonio de dicha actividad mercantil, como la excepcional Casa de Arizón.

A finales de siglo, se crearon multitud de Sociedades Económicas de Amigos del País, como son la de Sanlúcar, Jerez, Alcalá, Medina Sidonia, etc.



El antecedente más próximo de lo que hoy abarca la administración de la provincia de Cádiz se encuentra en 1810, durante el Reinado de José Bonaparte, y según el proyecto del clérigo Llorente se realizó una nueva división administrativa de España en 38 prefecturas,[5] equivalentes a las provincias actuales. Las nuevas prefecturas se realizaron partiendo de cero e ignorando condicionantes históricos anteriores y rigiéndose exclusivamente por cuestiones sociales y económicas, así se denominaron con el nombre del accidente geográfico más próximo. Jerez fue designada capital de la «Prefectura del Guadalete»,[6][7][5] aunque era común referirse a ella como «Prefectura de Xerez».[5][7][6] La chancillería de la prefectura se encontraba en Sevilla.[5] Esta división administrativa, aún vigente a nivel político, nunca llegó a llevarse a cabo de forma efectiva debido a la deriva de la guerra de la Independencia.

En 1811 las Cortes de Cádiz derogan los señoríos jurisdiccionales, desapareciendo así la división entre señorío y realengo, que a pesar de la restauración del absolutismo por parte de Fernando VII en 1812 no volverán a entrar el vigor.


Al tiempo, las Cortes de Cádiz intentan crear un nuevo régimen, también liberal, en el que todas las provincias tengan las mismas obligaciones. La constitución de 1812 no reconoce la personalidad política de los antiguos territorios históricos. Esto fue aprobado por los diputados de todas las provincias, incluidos los territorios americanos. Las Cortes llegan a un sistema nuevo que sí tiene en cuenta los condicionamientos históricos. Se crean 32 provincias, según el nomenclátor de Floridablanca, con algunas correcciones. Pero, además, en 1813 encargan una nueva división provincial a Felipe Bauzá, que determina 36 provincias, con siete provincias subalternas, con criterios históricos. Pero nada de esto se aprobó, y el regreso de Fernando VII supuso la vuelta al Antiguo Régimen, con ciertas modificaciones. En 1817 España estaba dividida en 29 intendencias y 13 consulados.

Tras el levantamiento del general Riego, durante el Trienio Liberal (1820-1823), se impulsa la construcción del Estado liberal, y con él se promueve una nueva división provincial, aunque primero se recuperan las diputaciones de 1813. Se trataba de que esta división alcanzara a todo el país, sin excepciones, y fuera la trama única para las actividades administrativas, gubernativas, judiciales y económicas, según criterios de igualdad jurídica, unidad y eficacia.

En enero de 1822 se aprueba, con carácter provisional, una división provincial de España en 52 provincias, ya agrupadas en 15 regiones. Se crea la actual provincia de Cádiz, con un territorio semejante, aunque menor,[7] al del Prefectorado del Guadalete, o de Xerez, definido en 1810. Para esta división se tuvieron en cuenta condicionantes históricos y se establece la capitalidad de la provincia en la ciudad de Cádiz, hay que recordar que esta ciudad resistió la invasión napoleónica y fue donde se constituyeron las Cortes Constituyentes de 1812. Como fue costumbre en las nuevas provincias, toda la provincia tomó el nombre de la capital.



Cansados pero ebrios de patrimonio cultural y humano, ya por la tarde volvimos a el Puerto de Santa María y al siguiente día acompañado de otro guía vimos lo más emblemático de esta ciudad.


Según la leyenda, la ciudad fue fundada por Menesteo, rey ateniense que participó en la guerra de Troya. Cuando terminó la guerra y volvía a casa, le habían asaltado su trono y tuvo que emigrar. Navegando sin ningún destino fue a parar justo a la desembocadura del río Guadalete y fundó la ciudad, Puerto de Menesteo. Este hecho histórico tuvo lugar en el 1184 o 1183 a. C., ya que la guerra de Troya tuvo lugar entre los años 1194 y 1184 a. C., hace aproximadamente 3200 años.

Según algunos arqueólogos la primera Gadir, como primera aglomeración urbana o centro de negocios, se construyó en lo que hoy es el castillo de Doña Blanca,[5] dejando lo que hoy es Cádiz como recinto sagrado y su posterior utilización como casco urbano a los siglos vii-vi.

La ciudad fue trasladada a su emplazamiento actual en época imperial romana, como lugar del Portus Gaditanus. Coincidiendo con la construcción del nuevo canal de desembocadura del Guadalete, promovido por el Patricio Gaditano Lucio Cornelio Balbo el Menor, hacia el año 19 a. C.[] Situando el cardo o calle principal (calle larga) paralela a la nueva ría y perpendicular al decumano en el recorrido de la Via Augusta[] que entraba en la ciudad por el puente construido sobre el Canal de Balbo del Guadalete (cerca de la plaza de la Herrería)



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El Puerto de Santa María es conocido como La Ciudad de los Cien Palacios, aunque el paso del tiempo y la dejadez han provocado que muchos de estos magníficos edificios hayan quedado prácticamente en la ruina.[9] Producto de la actividad comercial con la América Española o Indias en los siglos xvii y xviii se levantaron en la localidad auténticos palacios adaptados a las necesidades de los grandes comerciantes que también recibían el nombre de cargadores a Indias.

Tiene como patrón a San Sebastián y a San Francisco Javier, como patrona a Nuestra Señora de los Milagros.








En resumen; una experiencia inolvidable que nos enriquece culturalmente y como personas. y que nos une como grupo y empecemos a percibir Harca como una gran familia. Gracias.

Croníca Juan Duarte Berrocal
Fotos: Mariangeles Vera Rivero.




miércoles, 8 de abril de 2026

                                           POESÍA Y CHOCOLATE    (la Crónica)




El pasado domingo 5 de abril, Domingo de Resurrección, los socios/as de Harca teníamos una cita a las cuatro de la tarde en la esquina de los Herreros. Desde allí, tras ubicarnos en los vehículos disponibles, partimos hacia el paraje conocido como “la Alameilla”. . Fuimos ascendiendo por el camino que lleva a la cueva de Ardales y en una pequeña explanada con increíbles vistas, dejamos los coches. Tras caminar por un carril y cruzar un arroyo, llegamos a la fuente, situada por debajo del carril, a resguardo del viento que soplaba esa luminosa tarde.





Nos acomodamos al lado del agua, sobre la frondosa hierba, a la sombra de unos verdes y altos álamos cuyas hojas lanzaban destellos con el sol. Una temperatura agradable nos hizo sentir muy a gusto en el lugar del encuentro poético, sólo echamos en falta la cobertura en los móviles.





Surgió la poesía con unos versos sobre el campo del poeta romano Virgilio seleccionados por Paco Ortiz, quien a lo largo de la  tarde recitó poemas de José Mª Pemán y varios verdiales de Salvador Rueda. Pepe Núñez tras hablar de la vida de Antonio Machado e introducir la temática de los poemas elegidos, leyó Apuntes y A José María Palacio y en otra intervención La Saeta, cuyos versos conocemos gracias a Serrat y a las muchas versiones musicales posteriores. Paqui Martín recitó un bello poema de un autor de Álora dedicado a su padre y relacionado con la agricultura. Isabelita Millán leyó uno de los poemas de Salvador Pendón de un libro que amablemente prestó a Inma Gavilán, que recitó otros versos del mismo autor. Juan Duarte, con poemas propios, declamó: Furtivos en la noche, Noche negra, ¿Quién?, dos dedicatorias de Alcaparaín y la letra de su famosa y bien acogida canción Voy vagando. Paquita Torres nos deleitó con la lectura de su pregón de Semana Santa.

Tras esa primera fase poética llegó el momento de la merienda; cada uno recibió una bolsa con una selección de chocolates que comimos con pan, entre risas y comentarios diversos. La experiencia gastronómica nos transportó a una niñez más o menos lejana para cada uno/a de meriendas de “pan con chocolate”.




Tras la comida volvimos al camino y una vez cruzado el arroyo, bajamos por unas escaleras hasta la otra parte de la Fuente de la Alamedilla, donde pudimos observar numerosos renacuajos que nadaban vigilados desde fuera del agua por los culantrillos de pozo, helechos que crecen en las paredes de la pequeña gruta que cobija la poza. En ese entorno más íntimo, María Martín recitó una copla antigua; Araceli Durán leyó un poema de Mario Benedetti; Mari Ángeles Vera nos dió a conocer su emotivo poema sobre la pérdida de un hijo; Lola Muñoz nos deleitó con una sevillana rociera cantada con arte, y Paco Ortiz se lanzó por malagueñas con unos versos dedicados a su mujer.










De nuevo en el camino, se decidió llegar hasta la entrada de la Cueva de doña Trinidad. Precioso y tranquilo paseo por un paraje verde adornado por los lirios morados, las amarillas aulagas y el blanco de los asfódelos (varitas de San José) salpicando el paisaje a ambos lados del camino. Una vez en la entrada de la cueva, sentados en los escalones, pudimos echar varias fotos de grupo y comentar las próximas actividades.




Para finalizar, una inolvidable tarde de primavera con Harca, tal y como dejan constancia en el grupo de wasap los comentarios, las fotos y los vídeos de varios participantes y de nuestra reportera Mari Ángeles. 

En esta actividad participaron 40 personas.


 


Inma Gavilán, Torremolinos 8 de abril de 2026.




viernes, 20 de marzo de 2026


                                               XXIX   SUBIDA A ALCAPARAIN

El pasado domingo 15 de marzo Harca organizó la tradicional subida a la sierra de Alcaparain, que se retomaba después de que el año pasado no se pudiera realizar por las adversidades climáticas. En esta ocasión la mañana no se presentó muy propicia. Por la noche había caído un aguacero y una espesa niebla cubría el tajo Canana, objetivo final de nuestra ruta. Nos presentamos a la convocatoria 15 personas que sin titubear lo más mínimo cogimos los coches y partimos por la carretera de El Burgo en dirección al Capellán, para una vez allí empezar la subida por la pista forestal, con tramos en no muy buen estado debido a las torrenteras provocadas en este lluvioso invierno. En un punto intermedio nos bajamos y tras echarnos las primeras fotos de grupo iniciamos la subida.



La temperatura era más bien fría y la humedad caladera. La niebla nos envolvía y se desprendían unas ligeras gotitas, lo que no servía de acicate para caminar y entrar en calor.



Cuando llegamos al punto en que teníamos que dejar el carril y desviarnos por el sendero que conduce a los Llanos, hicimos una parada para tomar un refrigerio.


Pese a que las previsiones indicaban de que a media mañana se iría despejando el cielo, la realidad nos mostraba lo contrario.


El camino está bien señalizado por las huellas de los muchos senderistas que recorren esos parajes, incluso hay zonas que unos pequeños montones de piedrecitas hacen que sea más fácil seguir la vía correcta, pero aún así llegó un momento en que perdimos las referencias porque hay tramos que transcurren por lascas que no se pueden hollar y a ese incidente se le unió la poca visibilidad provocada por la neblina. Tras hacer una breve inspección, de nuevo retomamos el camino correcto, aunque íbamos orientándonos por intuición por lo poco que se veía, yo habría la marcha y en un momento dado Pilar me trasladó la propuesta de algunos de los caminantes, de retroceder ante la imposibilidad de ver las impresionantes vistas que nos regala la cima. Yo manifesté que no tenía mucho sentido no intentar llegar al objetivo una vez que habíamos llegado hasta allí. Una vez más mi divisa me dio la razón: Paciencia, Constancia, Resistencia. Seguí hacía adelante y al abrirse un pequeño claro pude observar la silueta del tajo Canana.


Prácticamente estábamos en la cumbre y una vez allí poco a poco la niebla se fue disipando y se hizo la luz, y se nos dio la recompensa por el esfuerzo realizado, por no haber especulado en ningún momento y por el compromiso firme de todos los que prefirieron lanzarse a la aventura con Harca, en vez de quedarse cómodamente agazapados entre la calidez de las sábanas.





Allí cumplimos con el rito de firmar o dejar alguna frase en el cartel conmemorativa de la subida y guardarlo con el de los otros años en un bote de cristal hermético, que oculto entre las piedras reposará hasta el próximo año en el que lo volvamos a la cita de cada alborear de primavera.


María la más joven de las participantes, dejó un pensamiento que definió muy bien lo que para ella significó esta actividad senderista : " Mi primera subida con Harca, el día no ha sido bueno pero la experiencia ha sido única.


Enhorabuena a todos y a todas por todo lo expuesto y por captar a la perfección el espíritu de Harca. Esas actitudes son las que me motivan y me hacen sentir orgulloso de ser vuestro presidente.


 Crónica: Juan Duarte Berrocal

Fotos: Manuel José Becerra de la Heras