viernes, 31 de julio de 2020

MARCHA NOCTURNA - SENDEROS DEL GAITANEJO

           El pasado 25 de julio de 2020, volvimos a hacer esta actividad típica del verano. El itinerario elegido este año fue el mismo al que pueden optar las personas que visitan el Caminito del Rey, entre los dos senderos que hay. Para evitar las horas de más calor, una vez agrupados todos a la entrada del túnel que hay junto al restaurante el Kiosko, cuando iniciamos la marcha eran casi las nueves de la noche. Allí tomamos la foto oficial con todos los participantes. 
El Sendero del Gaitanejo empieza en una vereda que transcurre por un bosque de pino carrasco, abajo queda el pie de la presa del Conde del Guadalhorce y la Central Eléctrica. Se inicia un descenso. El río que ya empieza a divisarse queda a la izquierda, mientras  a la derecha podemos ver las casas-cuevas que se construyeron aprovechando las oquedades de la arenisca. Están en estado ruinoso, pero todavía se pueden ver restos  que nos aproximan al modo de vida de sus últimos habitantes.
     Cuando viene Paco Ortíz a alguna de nuestras actividades, nunca nos faltan las pinceladas de historia, que nos transmite sabiamente y con la pasión que le caracteriza. En el recorrido, no faltaron las alusiones a los eremitas que se establecieron en el que se conoce cómo Pico del Convento, ni a escudriñar la bóveda del cielo explicando los nombres de las constelaciones y sus nombres mitológicos.
     Junto al río, y teniendo enfrente de la otra orilla a la formación geológica que se conoce cómo el arco gótico, nos paramos para cenar. Hay dos bancos de madera, y el lugar adquiere tintes paradisíacos. Allí nos envolvió la noche cerrada. Cuando retomamos el camino, ya hubo que usar las linternas para iluminarnos.

     Llegamos hasta la recepción de visitantes en donde atienden a los que van a recorrer el Caminito del Rey, muy cerca de la Presa del Gaitanejo y de su Central Eléctrica, y desde allí ya empezamos a andar pr la pista forestal, hasta llegar a nuestros coches que teníamos en los aparcamientos junto a la carretera.


     El recorrido circular que hicimos tiene algo más de 5 kilómetros. La temperatura a pesar de haberlo hecho sin que nos diera el sol, era alta, no obstante y a pesar de terminar más cansados de lo que habíamos previsto, cómo siempre terminamos con esa extraña satisfacción que tan bien conocemos los que estamos en Harca, y las personas que esporadicamente nos acompañan.  Esta Marcha nocturna congregó a 21 personas, convirtiéndose hasta ahora en la que ha congregado a más gente. Es un año atípico en el que tenemos que caminar al aire libre enmascarados, pero todo sea por la salud, que al fin de cuentas es el bien más preciado que tenemos. Esperemos que más pronto que tarde podamos volver a la normalidad, mientras tanto Harca seguirá realizando sus actividades adaptándonos a los tiempos que nos ha tocado vivir.

Crónica y fotos: Juan  Duarte Berrocal.
                                                                                                     

lunes, 20 de julio de 2020

Marcha Nocturna- Senderos del Gaitanejo

El próximo sábado 25 de julio de 2020, a las 8 de la tarde saldremos con nuestro coches desde la Esquina de los Herreros, para realizar una marcha nocturna por los senderos del Gaitanejo. Hay que echar la cena y linterna.

miércoles, 15 de julio de 2020

PASEO Y BAÑO EN EL CHARCO LA OLLA

El pasado viernes 10 de julio, un año más volvimos a realizar esta actividad, que ya es tradición en Harca. No por repetida deja de tener su encanto. A parte de que siempre se incorporan gente que lo hace por primera vez o que no conocía el lugar.  Salimos a las 7 de la tarde desde la Esquina de los Herreros y con el sol todavía alto y calentando con la intensidad de principio de verano. Es un paseo cómodo, casi llano y en el que una vez se ha pasado el arroyo de los Majadales, la senda empieza a transcurrir muy cerca de la ribera del río.Que aunque no se ve por la vegetación circundante, si se escucha y se huele.

Entretenidos en nuestras charlas discurre un tiempo que se acorta siempre que estamos a gusto, y sin darnos cuenta entre las adelfas, zarzamoras y otros arbustos de ribera, divisamos la parte más alta del peñón que como pétreo centinela vigila las aguas del Charco la Olla.
 Pero unos metros antes de zambullirnos en sus aguas, nos desviamos unos metros para contemplar el acueducto del antiguo cauz, que la fuerza de Dana limpió de la maleza que casi lo enterraba.
De los 12 que fuimos de salida, la mitad nos zambullimos en sus frescas aguas, aunque no se puede decir transparentes. Pero eso daba igual, las risas estaban garantizadas.Llegó la hora de dar cuenta del bocadillo, y en esa estábamos, cuándo se nos unió a la tertulia, Adolfo y su hija. Después de la foto oficial, la vuelta, mientras se iban encendiendo las estrellas y las ranas cantaban alegres sabedoras de nuestra alegría.
Mientras que los derroteros de la vida nos lo permitan, Harca volverá cada año al ritual del Charco la Olla.
Fotos; José Juan Bravo y Juan Duarte. Crónica: Juan Duarte Berrocal

miércoles, 8 de julio de 2020

** BAÑO EN EL CHARCO DE LA OLLA**

El próximo viernes 7 de julio de 2020, salimos a las 7 de la tarde para darnos el tradicional baño en el Charco la Olla. Cenaremos en la orilla del río bajo la luz de las estrellas .¡Os esperamos!

Crónica Ruta Fuente de la Alfilla-Cerro del Rey

El pasado domingo 5 de julio organizamos esta ruta. fuera de la programación en este año tan atípico por culpa del Covid.

Esta actividad se hizo a propuesta de Antonio Sánchez Martin, y curiosamente el sendero que hicimos ya estaba previsto dos años antes. Es un trayecto relativamente fácil, y como madrugamos para aprovechar las mejores horas de la mañana, (salimos a las 7), prácticamente no nos dio el sol en los 5 kms de caminata.

Una pequeña vereda al comenzar el sendero, y tras cruzar un cortafuego, nos fue adentrando en el corazón del bosque, llaneando entre pinos y con el olor característico del monte.


El trayecto nos fue acercando a la fuente de la Aelfilla (Adelfilla), un rezumadero que conservaba aún un poco de agua entre sus rocas.

Tuvimos la inesperada presencia de un ciclista que pedaleaba en sentido inverso al nuestro.

Observamos los caminos manualmente labrados por el hombre aprovechando las lascas del terreno y que antaño sirvieron para el trasiego de personas y animales.

Sin darnos cuenta divisamos el Cerro del Rey, y las magnificas vistas del entorno.

Al coronar el punto más alto de la ruta hicimos una parada, que aprovechamos para hacernos la primera foto del grupo.

Unos cientos de metros más adelante enlazamos con un carril forestal que nos condujo al punto de partida, ya que era una ruta circular.


En un panel informativo, casi destruido por las inclemencias del tiempo y la acción de los vándalos modernos, (se puede observar los dos boquetes provocados por los tiros), podíamos leer que nos encontrabamos en el puerto del Mirador a 686 metros de altitud.


 A propuesta de Antonio, secundada por unanimidad, nos desplazamos con nuestros coches a la fuente de Garzón, donde desayunamos y nos refrescamos en sus dulces aguas.
Una foto más de los 13 participantes de esta agradable ruta, con la no menos agradable presencia de la gente que estamos en Harca. Para terminar nuestro anfitrión nos llevo a una finca que tiene en el Aduar para que nos llevaramos a nuestras despensas algunos de los frutos de la estación, (ciruelas, melocotones...)

 ...Y así se dio por concluida esta ruta, que tan buen sabor de boca nos dejó a todos.  
Gracias a todos y especialmente en esta ocasión a Antonio.
Crónica y Fotos: Juan Duarte Berrocal.

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RUTA FUENTE LA ALFILLA-CERRO DEL REY.


El próximo domingo 5 de julio de 2020, Harca organiza una ruta guiada por Antonio Sánchez Martín, en donde haremos un recorrido por la fuente de la Aelfilla- Cerro del Rey. Saldremos a las 7 de la mañana con nuestros coches desde la Esquina de los Herreros. Hay que echar el desayuno.¡Os esperamos!.

martes, 9 de junio de 2020

CRÓNICA DE LA XXV SUBIDA A ALCAPARAÍN



Esta actividad estaba prevista para el 15 de marzo, pero con todo dispuesto, se nos coló en nuestras vidas una pandémia a escala mundial provocada por un virus: el Covid-19, que nos llevó al confinamiento.

Pero como todo en este mundo tiene un principio y un fin, y hoy 6 de junio de este año que quedará marcado en los anales de la historia, por fin, hemos vuelto a nuestra mítica montaña. Por las restricciones que nos obliga la normativa vigente, sólo podíamos ir un máximo de 15 personas. Al final, en la Esquina de los Herreros nos reunimos 13, ya que hubo algunos que a última hora se descolgaron.

Adaptándonos a las condiciones físicas del perfil medio de Harca, la mayor parte del recorrido la hicimos en coche, por el carril forestal que sube por la parte del Capellán. Cuándo nos apeamos, los primeros rayos de sol despuntaban en el horizonte. La mañana a esa hora estaba fresca, y el terreno en las zonas de umbría, aún conservaba la humedad de las generosas lluvias que la naturaleza nos ha regalado este año. Teníamos el "mono" acumulado de todo el tiempo que no hemos podido practicar las rutas de Harca, y la verdad, que eso se notaba en el ambiente. Nada más poner los pies en el suelo tomé esta primera instantánea del vecino pueblo de El Burgo.

Iniciamos la subida flanqueados aun lado y a otro por los pinos. Con las rampas se fueron formando los grupos de caminantes.

Culminamos el ascenso reagrupandonos en los Llanos. Allí abandonamos la pista forestal, y girando a la izquierda, nos adentramos por un pequeño sendero que se ha formado de manera natural por las pisadas de todas las personas que sienten la fascinación por esta sierra.

Al poco de adentrarnos empezamos a ver las panorámicas de nuestro entorno a vista de pájaro.

Todo transcurría según el guión previsto, pero cuándo tuvimos que abandonar el sendero, para abordar los últimos 500 metros que nos faltaban para coronar el Tajo Canana, tomé la iniciativa y me coloque en cabeza para buscar la parte más accesible. Llegó un punto en que ya no veía a los que supuestamente me estaban siguiendo. No obstante seguí hacia adelante, y cumplí una vez más con el objetivo. Yo solo estaba en la cumbre. Los demás se habían detenido, y quedaron a unos 300 metros de la gloria, que eran los más difíciles

Allí arriba, y tras desayunar rodeado de tan singular marco, me dispuse a realizar el viejo ritual, cuándo escuché en la lejanía un coro de voces que repetía mi nombre. Cinco de nuestros amigos subían para reunirse conmigo.

Con ellos en su presencia saqué el bote de cristal de la rendija en el que está guardado, y unimos el cartel de este año con los de las otras subidas . Llevaba un texto preparado para esta ocasión tan especial para mi; ¡Son ya 25 citas con Alcaparain!, que dejé escrito, y que también leí para los presentes.

Con la misión cumplida, iniciamos el descenso y con el propósito de que mientras pueda, esta no va a ser mi última subida a Alcaparain.



Crónica y Fotos: Juan Duarte 6 de junio de 2020, 76ª Aniversario del Desembarco de Normandia.