domingo, 20 de septiembre de 2026

                               Ruta por los Antiguos Cortijos 


Cuando el ocaso del estío se acerca y las noches se alargan y se empieza a sentir el fresco en la madrugada invitando  a acurrucarse entre las sábanas y a sumirse en la pereza de la cama, a Harca no se le ocurre mejor cosa que organizar una actividad senderista un domingo a las 8 de la mañana. ¡con lo cómodo y a gustito que se está entre almohadas!

Afortunadamente todavía queda gente en Harca que sigue impregnada de esta bendita locura, y que siguen haciendo del esfuerzo saludable un motivo para seguir adelante y manteniendo vivas las señas de identidad de nuestra Asociación, y eso es algo que tengo que poner en valor y agradecer. 

Pocos pero comprometidos. Aunque haya algunas cuestiones manifiestamente mejorables 

Empezamos la ruta caminando en dirección del cortijo de la Bolina. Un montón de ruinas próximas a su total colapso. Nada comparado a como yo lo conocí.


Flanqueados por fincas de almendros secos y cubiertos de maleza en claro abandono y ruina en la que se está precipitando el campo. Nos dirigimos al cortijo de Moronta.


la Bolina. Uno de los antiguos cortijos que pertenecieron al Ducado de Peñaranda: Mi abuelo se hizo con la mitad comprando algunas parcelas y cambiándolas por otras a partir de los años cuarenta del pasado siglo. La otra mitad las vende la familia Castillejo Rámirez a una gente que eran naturales del Valle de Abdalajis y uno de ellos termina casándose con una hermana de Juan Rubio Berlanga y es este su actual propietario de una de las partes, mientras que la otra pertenece a los herederos de Juan Manuel Berrocal Martín. La propiedad definitiva de las parcelas se hizo efectiva en el año 1983 cuándo los agricultores ardaleños de estas y otras tierras pudieron comprárselas al Marquesado de Ardales a un precio muy ventajoso.


Cortijo de Moronta. Pocos años después de ser Hardales reconquistado por las tropas castellanas, entre sus primeros repobladores se encuentra una familia que llevaba el apellido Moronta, municipio salmantino del mismo nombre. Esta familia es la que en el siglo XVI arriendan unas tierras montuosas al pie de la sierra de Ortegicar, al marqués de Hardales, que toma como denominación el apellido Moronta de sus colonos, perdurando hasta el día de hoy. En la cocina del cortijo se produjo la muerte de Antonio Moreno Naranjo, (Manosarriba) y de Manuel Burgos Jiménez, (Morogato), rehuidos de la sierra, como entonces se decía, en enfrentamiento con una dotación de las tropas moras del destacamento de Ardales.El suceso ocurrió en la mañana del 1 de junio de 1942.

En el interior del cortijo conté un trágico suceso que allí acaeció, y a continuación procedimos a desayunar, que falta nos estaba haciendo.


La mañana era plácida y luminosa como corresponde al mes de septiembre, y como íbamos muy bien de tiempo, "a quién madruga Dios le ayuda", en el camino de regreso hicimos varios altos. El primero fue para hacer una recreación de cómo se cogían las almendras antiguamente. Cierto que a algunos les costó más agacharse que a otras.

¡Qué buena cuadrilla con cuarenta años menos!



La sierra de Orteguícar donde el sol se pone en el solsticio de verano nos regaló una bella estampa.


Imagen de la Bolina, años antes del desastre.


Echando un cigarro en el pilar de la Bolina, y las ranas celebrando nuestra presencia con un chapuzón.

Para prolongar un poco más la ruta subimos a ver el cortijo del Castillón.


Y como no pudimos acceder al interior, al no encontrarse su dueña allí. Subo esta foto que se tomó en otra ocasión en la que Harca fue agasajada por sus propietarios. Paqui Alix y Segundo Lería .

el Castillón. A principios de la década de los años 30 del pasado siglo, Francisco Perujo Gil le arrienda las tierras del Marquesado de Ardales en el paraje conocido como el Castillón, para labrarlas y como pasto para el ganado. Francisco Perujo que era natural de Cuevas del Becerro, conocía estos terrenos, porque antes había trabajado para la familia Lora de Teba, que tuvo arrendado el cortijo de la Bolina y el Castillón. Lo que es la casa, tuvo su origen en una primitiva choza que poco a poco se sustituyó por una vivienda que se fue ampliando. Hasta el año 1960 lo tuvo en arrendamiento, y a partir de esa fecha, las tierras y el cortijo cambiaron de arrendatario y pasaron a manos de Rafael Alix Montero, que en 1983 lo compró en propiedad al Marquesado de Ardales. El nombre del Castillón hace alusión a una torre o pequeña fortaleza, posterior de tiempos califales, que estuvo enclavada en algún lugar de la finca.

Calculo que hicimos unos siete kilómetros, para llegar antes de la hora de almorzar, como nos pidió don José.

!5 participantes inasequibles al desaliento.

Fotos: MªÁngeles Vera


Crónica: Juan Duarte








viernes, 4 de septiembre de 2026

                             Paseo por los Mosaicos ardaleños


 La actividad se hallaba en su tramo final cuando una participante, al hilo de la conversación, afirmó lo que se podría haber resumido en la siguiente locución: No es más feliz el que más tiene, sino el que menos necesita. Así fue en este caso. Una actividad cultural-deportiva que se inició a las 07:30 horas, el pasado día 23 de agosto, domingo, y coincidiendo con una mañana que apuntaba una apaciguada brisa fresca que justificó el esfuerzo (para algunos) del madrugón al sentirla envolviendo las partes desnudas del cuerpo; además, unos pocos vecinos procedían a abrir las puertas de sus casas para lanzarse quizás, unos a recoger higos frescos, otros almendras, ingrediente básico de nuestras famosas galletas.



 En nuestro pueblo se sube o se baja, por lo que los foráneos entenderán la parte deportiva, que junto a la cultural duró aproximadamente dos horas. Ésta, la cultural, consistió en recrearse en los doce azulejos distribuidos en otras tantas paredes del casco urbano, a la vez que nuestro Gran Historiador (del pueblo) apuntaba matices sobre lo que cada uno representaba.





 Podrían agruparse en cuatro temáticas: -Personajes históricos como la escritora María Mendoza, nacida aquí y Fray Diego de Cádiz, destacado fraile de la Orden de los Capuchinos y que residió en nuestro convento. -Reconocimientos a las mujeres, merecidos y de obligado cumplimiento en los momentos actuales. -Actividades agrícolas tradicionales y otra muy peculiar como es la reunión de vecinos en “La Moncloa” -por aquello de los “Pactos de la Moncloa” celebrados en la segunda mitad de la década de los 70 del siglo pasado y que permitieron una transición política pacífica, ejemplo a nivel internacional de diálogo y de miras de Estado- para solucionar los problemas del país y otros más cercanos como los del vecino. A usted, que lee esta crónica, le invito a que se siente debajo del azulejo y contemple sin prisa el inmenso paisaje que se extiende a sus pies.


 -Panorámicas del conjunto del pueblo en distintos estilos artísticos (realismo, costumbrista e, incluso, una aproximación al cubismo).














 La actividad terminó con un reparador desayuno en el parque del “Agua sulfurosa”, o del “Agua del Baño”, o del “Aguagüevo”, o por qué no, del “Agua Olorosa”, o del “Agua medicinal”, o del “Agua que todo lo cura”, o… Así es la condición humana, tantas opiniones como personas, pero quizás este debate sobre el nombre más adecuado para la fuente debió celebrarse en “La Moncloa” para impregnarnos del espíritu de los “Pactos de la Moncloa” ya indicados y lograr el deseado consenso; no obstante, subir de nuevo a lo más alto del pueblo e inmediatamente después de haber desayunado no hubiera sido lo más apetecible en ese momento. Gracias a todos los participantes, principalmente mujeres que exteriorizaron una especial sensibilidad por la cultura, ejemplo para todos los vecinos del pueblo, y que consiguieron que durante dos horas el presente cronista fuese un poco más feliz, tan sólo con mi mochila, un vaso de café con leche, un bocadillo de jamón de york con aceite (claro está, de Ardales) y la inmejorable compañía de todos ellos. Ah, para finalizar, en la página web de la Junta de Andalucía sobre “Manantiales y Fuentes de Andalucía” señala el nombre de Fuente de los Baños. ¿Logrado el consenso?











 Fuengirola, 29 de agosto de 2026

Crónica: Antonio Duarte Berrocal
Fotos: Mariangeles Vera Rivero.

 

lunes, 3 de agosto de 2026

                                          Paseo Nocturno (la crónica)

El pasado viernes volvimos a vivir una de esas noches que ya se han convertido en una tradición del verano junto a HARCA. Como cada año, la esperada ruta nocturna reunió a un buen grupo de personas con ganas de caminar, compartir y disfrutar de nuestro entorno cuando cae el sol.


La salida tuvo lugar a las 21:30 horas desde el punto de siempre, la Esquina de los Herreros. La noche era calurosa, de esas típicas noches de agosto en las que el aire apenas se mueve. 




Antes de llegar a nuestro destino realizamos una breve ruta cruzando el río y la presa. El paseo, aunque corto, fue muy agradable. Nos acompañó el concierto natural de las ranas y las chicharras, que pusieron banda sonora a una caminata tranquila. 





El destino de este año era la huerta de Antoñuelo. Allí disfrutamos de un rato de convivencia estupendo, compartiendo mesa, risas y el placer de estar juntos una vez más. Y como no podía faltar el toque especial de la huerta, Antoñuelo y Mari Ángeles nos sorprendieron con unas deliciosas ciruelas recién cogidas de sus árboles, un postre sencillo y perfecto para una noche de verano.




Después, la Asociación repartió helados para todos, un detalle que se agradeció especialmente con el calor que hacía. Además, pensando en las integrantes celíacas, Paqui, una mujer de enorme generosidad, preparó un flan casero que fue todo un éxito. 


La velada continuó con el divertido juego de las canciones, en el que las risas estuvieron aseguradas. Entre recuerdos, música y buen humor, el tiempo pasó volando. 


Gracias a HARCA por seguir manteniendo viva esta cita veraniega y gracias a todas las personas que colaboraron para que la noche fuera tan especial. Ya estamos esperando la siguiente con muchas ganas. 





Crónica: Angela Becerra

Fotos: Mariangeles Vera 

lunes, 6 de julio de 2026

                              Paseo al Charco de la Olla 



Como ya es tradición de todos los años ,con Harca,nos reunimos en la esquina de los Herreros para comenzar una nueva aventura. A las 7:15 de la mañana pusimos rumbo al Charco de la Olla, con muchas ganas de disfrutar de un día de naturaleza y buena compañía.





Al llegar, buscamos un buen asiento para hacer parada y tomar el desayuno, imprescindible para afrontar el resto de la mañana con energías. 




Después llegó el momento más esperado y el motivo de esta ruta : varios integrantes  no pensaron ni un segundo  en darse un refrescante baño en las limpias y frescas aguas del Charco de la Olla, mientras tanto el resto disfrutábamos de la naturaleza, la paz y tranquilad de la mañana y, por supuesto, alguna que otra foto nos hecho María Ángeles que es la reina de captar los recuerdos.



Antes de dar por finalizada esta salida hicimos una parada para contemplar el antiguo acueducto, una construcción que, lamentablemente se ve que tiene un avanzado estado de deterioro y que si no se toman medidas para su conservación, probablemente termine derrumbándose con el paso del tiempo.


Tras cumplir el objetivo de esta excursión tradicional, emprendimos el camino de vuelta al pueblo , poniendo punto final a otra magnífica salida en la que, además del ejercicio, compartimos risas, algunas contracorrientes con los compañeros pero sobre todo buenos momentos y el disfrute  de la naturaleza en buena compañía.




Fotos: Mariángeles Vera


Crónica: María Mena



lunes, 18 de mayo de 2026

                                              Ruta Tajos del Almorchón 


                                                RUTA POR EL ALMORCHÓN


Comenzamos una nueva jornada de senderismo en nuestro habitual punto de reunión, la esquina de los Herreros. A las 7.45 salimos en dirección el Pantano, dejando nuestros coches en las inmediaciones del restaurante “El Mirador”, no sin antes haber disfrutado de las maravillosas vistas del pantano Conde de Guadalhorce en su máximo esplendor.



Iniciamos la marcha bien pertrechados con palos y mochilas hacia el pequeño túnel que lleva hasta el Caminito del Rey. Una vez superadas algunas reticencias particulares debido a la longitud y oscuridad de dicho lugar, tomamos nuestra ruta hacia el entorno del pico del Convento, llamado así porque en la cima se observan algunas grutas donde vivían ermitaños.






Tras un camino zigzagueante de dificultad intermedia llegamos al mirador que da vista al caminito del Rey y al llano de los naranjos. Allí nos deleitamos con una impresionante panorámica, mientras dábamos buena cuenta de un desayuno bien merecido tras la pedregosa subida.



Iniciamos la vuelta, tras las fotos de rigor, por el mismo camino de subida, disfrutando de una mañana de temperatura suave y agradable, y una vegetación frondosa y exuberante tras las lluvias de esta primavera.



Dado que habíamos completado el recorrido y, disponiendo aún de tiempo suficiente, nos dirigimos, haciendo escala en el sillón del Rey, hasta la zona inferior de desembalse del pantano Guadalteba, justo en la antigua ruta de transporte de materiales desde el Coscojal para la construcción de la presa.






Disfrutamos un rato a la sombra, foto reglamentaria y regreso a la nave de Antonio y Mª Ángeles, donde degustamos una riquísima paella y otras delicias caseras. Finalizamos esta jornada con un buen rato de sobremesa, acompañados por una suave lluvia primaveral y un refrescante aroma a tierra mojada.









Crónica: Rosa Martín

Fotos: Juan Duarte Berrocal y Mariángeles Vera.


... y como curiosidad una foto de la pasarela que se construyó para vadear la junta de los tres ríos, debido a que parte del puente fue destruido por una gran avenida de agua.